El país tendrá a partir de este miércoles un incremento de 50 por ciento en la capacidad de acceso a Internet, gracias a la conexión del cable submarino SAm-1, que les permitirá a los colombianos hacer parte del sistema intercontinental de 25.000 kilómetros para la transmisión de datos, voz y video en la parte norte, centro y sur del continente americano. El lanzamiento lo hizo la multinacional española Telefónica, que con una inversión de 35 millones de dólares, puso a disposición 40 gigabits para ampliar la capacidad instalada del país, con beneficios como mayor capacidad, rapidez y mejoras en la cobertura en zonas donde no existe el servicio o se presta de manera deficiente. Con la oferta también se podrán reducir los precios.
Con este cable los usuarios de los servicios de comunicaciones podrán contar con un servicio ininterrumpido todos los días del año, sin tener inconvenientes como los del año pasado cuando los cables Arcos y Maya sufrieron cortes accidentales y dejaron parte de Latinoamérica colapsada porque el acceso a la red se volvió muy lento hasta cuando se hizo la reparación. “Con SAm-1 las fallas son casi inexistentes. De presentarse algún tipo de corte, los usuarios dentro en Colombia podrán mantenerse conectados sin ningún inconveniente”, dijo Enrique Solano, vicepresidente de servicios e infraestructura de Telefónica. Para eso hay disponibles cuatro barcos de la compañía que están listos para solucionar cualquier inconveniente.
Otra de las posibilidades que se amplían en el país es satisfacer las necesidades del crecimiento de la demanda del servicio de internet, que se estima en 40 por ciento entre los años 2006 y 2008. La conexión se hizo desde una central ubicada en Puerto Rico, hasta la central Pelú, en Barranquilla, con una distancia de 1.200 kilómetros entre los dos puntos. En la central colombiana se monitorea el funcionamiento segundo a segundo. “Con este cable, Colombia queda conectada con el mundo de manera rápida y efectiva. Durante dos años, 70 ingenieros, todos colombianos, trabajaron en el más moderno cable del mundo”, dijo Enrique Solano, vicepresidente de servicios e infraestructura de Telefónica.
De la extensión total de SAm-1 (25 mil kilómetros a lo largo de Latinoamérica y Estados Unidos), 22 mil kilómetros se tienden en aguas profundas y tres mil por tierra. De los 40 gigabits de nueva capacidad instalada, 20 serán usados por Telefónica Telecom para su banda ancha y el resto estarán al servicio de operadores como ETB y UNE, permitiendo que no sólo los clientes de Telefónica gocen de los beneficios del cable submarino, sino los de otros operadores.
“Este año, gracias a esta nueva inversión, vamos a llegar a 165 ciudades con banda ancha, un crecimiento significativo si se tiene en cuenta que en este momento estamos en 60 a nivel nacional”, declaró Alfonso Gómez Palacio, presidente de Telefónica en Colombia.
Por su parte José María Álvarez, director general de Latinoamérica de Telefónica, indicó: “Telefónica es la cuarta compañía más grande del mundo en telecomunicaciones y vemos a Latinoamérica como un mercado en donde podemos seguir creciendo. En esta región hemos invertido 100.000 millones de dólares en los 23 años que llevamos operando”.
Sam-1 se une a Arcos, Maya y Panamericano, los cables submarinos que mantienen a Colombia conectado con el mundo. Se espera que a finales de este año termine la construcción de la red de 110 kilómetros de fibra óptica que unirá a Cúcuta con San Cristobal, obra que están adelantando ETB y Cantv de Venezuela, que permitirá acceso al cable submarino Globenet, de propiedad de la empresa Brasil Telecom.
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